Prepara la tanda antes de empezar
Reúne las imágenes en una carpeta dedicada y descarta las que no necesites: no tiene ningún sentido comprimir fotos que no vas a usar. Si mezclas fotos y gráficos en la misma carpeta, sepáralos por tipo para aplicar ajustes distintos a cada grupo: las fotos quieren calidad 75-85 en JPG o WebP, los gráficos PNG sin pérdida.
Trabaja siempre sobre copias y conserva los originales intactos en otra carpeta separada. Si algo sale mal —calidad demasiado baja, formato equivocado—, repites el proceso desde el original sin pérdidas.
Selecciona y deja que procese solo
Abre la herramienta y selecciona hasta 20 imágenes de una vez: el procesado es automático, sin botones de inicio ni esperas. Cada foto aparece en su propia tarjeta individual con el tamaño original, el nuevo tamaño y el porcentaje ahorrado.
No necesitas esperar a que termine una para añadir otra: selecciona la tanda completa de una sola vez. El navegador procesa todo en local dentro de tu equipo, así que nada se sube a ningún servidor externo y todo va realmente muy rápido, tanda tras tanda.
Ajusta calidad y formato, y observa el recálculo
Fija la calidad (75-85 para fotografías) y el formato de salida: al cambiar cualquier opción, la herramienta recalcula todas las tarjetas automáticamente al instante. Es la forma más rápida y sencilla de encontrar el equilibrio perfecto entre peso y calidad visual.
Compara los porcentajes de ahorro entre tarjetas: si una imagen apenas ahorra, quizá ya estaba optimizada de origen y no hay más que rascar; si el conjunto se ve mal, sube la calidad general y deja que todo se recalcule solo en cuestión de segundos automáticamente.
Verifica antes de descargar
Revisa las tarjetas una por una con mucha atención y sin prisas: peso final razonable, ahorro significativo y —lo más importante— aspecto visual correcto. Amplía las imágenes críticas para detectar artefactos a tiempo, siempre antes de descargar nada.
Si alguna no te convence del todo, ajusta la calidad y vuelve a revisar con calma: es mucho más barato perder un minuto aquí mismo que descubrir el problema después de publicar las imágenes.
Descarga y organiza el resultado
Descarga cada imagen por separado o todas juntas en un único ZIP: elige según tu destino final. Para subir a una web, el ZIP te ahorra decenas de clics tediosos y mantiene intacto el orden original.
Nombra la carpeta de destino con fecha o propósito («web-2026-09») y guarda las comprimidas separadas de los originales, sin mezclar. Dentro de seis meses agradecerás saber qué es cada cosa sin tener que abrirla para comprobarlo.
Pasos
- Reúne las imágenes en una carpeta y trabaja sobre copias, conservando los originales.
- Abre la herramienta de compresión de CubTools en tu navegador.
- Selecciona hasta 20 imágenes: el procesado arranca solo.
- Ajusta la calidad (75-85 para fotos) y el formato de salida (JPG o WebP).
- Revisa cada tarjeta: tamaño original, nuevo tamaño, porcentaje ahorrado y aspecto visual.
- Corrige los ajustes si hace falta; el recálculo es automático.
- Descarga las imágenes una a una o todas juntas en un ZIP.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas imágenes puedo comprimir a la vez?
Hasta 20 por tanda, con descarga individual o en un único ZIP.
¿Los ajustes se aplican a todas?
Sí: calidad y formato se aplican a toda la tanda, y cualquier cambio recalcula todas las tarjetas al instante.
¿Necesito esperar entre tandas?
No: en cuanto termina una tanda puedes cargar la siguiente. El procesado es local y rápido.
¿Se conservan los nombres originales?
Sí, las descargas mantienen los nombres para que no pierdas el orden ni las referencias.