Control de calidad
El deslizador de calidad (0–100) regula cuánta información descarta la compresión con pérdida. Valores altos (90–100) conservan casi todo el detalle con archivos aún pesados; valores medios (70–80) son el punto dulce para web; valores bajos (menos de 60) generan artefactos visibles: bloques, halos alrededor de los bordes y bandas de color en los degradados.
Lo potente es que al moverlo todo se recalcula automáticamente: ves al instante el nuevo tamaño y el porcentaje ahorrado en cada tarjeta. Aprovecha esta inmediatez para buscar tu umbral: baja la calidad hasta notar el primer artefacto y luego sube un punto. Ese es tu ajuste óptimo para ese tipo de imagen en concreto y ese uso concreto en tu proyecto.
Formato de salida: PNG, JPG o WebP
JPG es el clásico para fotografías: compresión con pérdida muy eficiente, décadas de compatibilidad universal y apertura garantizada en cualquier dispositivo. Úsalo cuando la imagen deba abrirse en cualquier dispositivo o programa antiguo.
PNG usa compresión sin pérdida y admite transparencia: ideal para logotipos, capturas con texto e interfaces. Sus archivos son más pesados en fotos. WebP es el moderno: en fotos iguala o supera a JPG con menos peso y además admite transparencia; úsalo para web si tu audiencia usa navegadores actuales, que hoy son la inmensa mayoría.
Combinar ambos ajustes
La estrategia ganadora: primero elige el formato según el uso (WebP o JPG para fotos web, PNG para gráficos), y después ajusta la calidad buscando el equilibrio entre peso y nitidez. No tiene sentido pedir un PNG «al 50 % de calidad»: si necesitas máxima compresión en una foto, cambia el formato a JPG o WebP en lugar de forzar el ajuste.
Recuerda que la herramienta procesa hasta 20 imágenes a la vez y que cambiar cualquier opción recalcula todo el lote al momento. Experimenta sin miedo: nada se sube a servidores y puedes descargar solo cuando el resultado te convenza.
Ajustes recomendados por caso de uso
Para fotos de una web o tienda online: WebP al 75–80 %. Es el equilibrio que usan la mayoría de sitios rápidos: archivos ligeros sin pérdida visible. Si tu audiencia incluye navegadores muy antiguos, JPG al 80 % es la alternativa segura.
Para enviar por correo o mensajería: JPG al 70 %, suficiente para pantalla y muy ligero. Para logotipos, iconos o capturas con texto: PNG sin preocuparte por la calidad, porque aquí la nitidez manda sobre el peso. Y para archivar: conserva el original y genera las versiones comprimidas solo para cada uso concreto.
Preguntas frecuentes
¿Qué calidad elijo para una web?
Empieza en 75–80 % con WebP o JPG y baja hasta notar artefactos; ese es tu punto óptimo.
¿PNG o JPG para una captura de pantalla?
PNG si lleva texto fino o la necesitas nítida; JPG/WebP si es una foto dentro de la captura y prima el peso.
¿Por qué WebP pesa menos?
Usa algoritmos de compresión más modernos que JPG, logrando igual calidad visual con archivos un 25–35 % más pequeños.