Quitar duplicados o contar palabras: guía de texto comparada

Las dos herramientas de texto hacen cosas distintas con lo que pegas: una limpia, la otra mide. Esta comparativa aclara cuál necesitas en cada caso.

2026-09-27 · 4 min de lectura

Eliminar duplicados: limpiar listas

Esta herramienta quita las líneas repetidas de tu texto: pegas una lista con elementos duplicados y obtienes la misma lista sin repeticiones. Simple, mecánica y predecible.

Úsala al fusionar listados —dos inventarios, dos columnas de Excel—, al limpiar datos copiados de webs o PDFs, o al preparar cualquier lista para publicar o compartir.

El flujo es pegar, procesar y copiar el resultado: texto plano limpio, listo para devolver a tu hoja de cálculo, tu documento o tu email.

Contador de palabras: medir textos

El contador muestra en vivo seis cifras —caracteres, caracteres sin espacios, palabras, caracteres chinos, líneas y párrafos— mientras escribes o pegas. Mide, no modifica: tu texto sale igual que entró.

Úsalo cuando la extensión importa: redacciones con mínimo de palabras, publicaciones con límite de caracteres, presupuestos de traducción por volumen.

El flujo es escribir o pegar y leer las cifras en vivo: sin botones intermedios, sin esperas. El número que necesitas está siempre a la vista.

Cuál te conviene en cada caso

¿Tu problema son las repeticiones? Eliminar duplicados. ¿Tu problema es saber cuánto mide el texto? Contador de palabras. Una limpia el contenido; la otra lo mide.

A veces las necesitas en secuencia: primero limpias una lista de duplicados y después cuentas cuántos elementos únicos quedaron. Limpiar y luego medir es un flujo natural.

Y a veces la respuesta es «ninguna»: si necesitas reescribir, resumir o traducir, eso ya no es ni limpiar ni medir. Cada herramienta tiene su territorio.

Territorio común

Ambas trabajan con texto que escribes o pegas: no se suben archivos, no hay que registrarse y todo se procesa en tu navegador. Tus textos no salen de tu dispositivo.

Ambas son gratuitas y de uso inmediato: abres, pegas y obtienes el resultado en segundos. Sin fricción, sin letra pequeña.

Y ambas respetan tu texto: ninguna reescribe, reordena ni interpreta. Una quita repeticiones, la otra cuenta; lo demás queda intacto.

Un flujo que usa las dos

Un ejemplo completo: fusionas tres listas de asistentes en un solo texto, eliminas los duplicados y obtienes la lista única. Después la pegas en el contador para saber cuántas personas hay: limpiar y luego medir, en ese orden.

Este encadenado funciona porque ambas herramientas hablan el mismo idioma —texto plano—: la salida de una es la entrada perfecta de la otra, sin conversiones ni formatos intermedios.

Guarda ambos resultados: la lista limpia para usar y la cifra para documentar. «312 asistentes únicos» es un dato que respalda tu trabajo mejor que cualquier estimación.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar las dos con el mismo texto?

Sí: primero elimina duplicados y luego cuenta el resultado limpio.

¿Alguna modifica mi texto?

Eliminar duplicados quita líneas repetidas; el contador no cambia nada.

¿Mis textos se suben a algún servidor?

No: todo se procesa en local, dentro de tu navegador.

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