Comprimir: cuando pesa demasiado
Comprimir reduce el tamaño del archivo manteniendo las dimensiones: la misma foto de 4000 píxeles, pero ocupando mucho menos. Es lo que necesitas antes de subir imágenes a una web o enviarlas por email.
La herramienta ofrece un deslizador de calidad ajustable —pensado para JPEG y WebP— y te deja elegir el formato de salida entre JPEG, WebP y PNG. Tú decides el equilibrio entre peso y calidad.
Úsala cuando la imagen se ve bien pero el archivo es enorme: fotos de la cámara, capturas pesadas, imágenes para web sin optimizar. Menos peso, misma apariencia.
Convertir: cuando el formato no vale
Convertir cambia el formato del archivo —de PNG a JPG, de JPG a WebP— sin tocar las dimensiones. Es lo que necesitas cuando una plataforma solo acepta ciertos formatos.
Eliges el formato de destino entre PNG, JPG y WebP y la herramienta aplica la conversión al instante. Sin opciones complicadas: un formato de entrada, un formato de salida.
Úsala cuando el problema es la compatibilidad, no el peso: el formulario que pide JPG, la web que prefiere WebP, el programa antiguo que no abre PNG modernos.
Cambiar tamaño: cuando mide demasiado
Cambiar el tamaño modifica las dimensiones en píxeles: de 4000 a 800 píxeles de ancho, por ejemplo. Es lo que necesitas para avatares, miniaturas o imágenes que deben medir justo lo pedido.
Puedes escalar por porcentaje o fijar píxeles exactos, con bloqueo opcional de la proporción para no deformar la imagen. La vista previa te muestra el nuevo tamaño antes de aplicarlo.
Úsala cuando las dimensiones son el requisito: fotos de perfil con medidas exactas, imágenes para un diseño con hueco fijo, miniaturas para una tienda.
Cómo combinarlas en un flujo
Muchas tareas piden dos pasos: una foto para la web suele necesitar cambio de tamaño Y compresión. El orden lógico es primero redimensionar y después comprimir: trabajar sobre la imagen ya pequeña es más rápido.
Otro flujo habitual: convertir a WebP y además comprimir, para el peso mínimo con calidad decente. O redimensionar para el avatar y convertir al formato que pide la plataforma.
Las tres herramientas comparten flujo: seleccionas las imágenes —hasta 20 a la vez—, se procesan automáticamente y descargas los resultados. Encadenarlas es tan simple como pasar de una a otra.
Qué tienen en común
Las tres procesan en tu navegador, sin subir tus imágenes a ningún servidor: tus fotos no salen de tu dispositivo en ningún momento. Privacidad por diseño en las tres.
Las tres son gratuitas, sin registro y sin marcas de agua: los resultados son tus imágenes, limpias, listas para usar donde quieras.
Y las tres aceptan JPG, PNG y WebP como entrada —además del primer fotograma de los GIF—. Un mismo conjunto de formatos en todo el flujo de imagen.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar las tres con la misma imagen?
Sí: redimensiona primero, luego comprime o convierte según necesites.
¿Pierdo calidad al convertir?
Cambiar de formato puede afectar ligeramente; comprueba el resultado antes de usarlo.
¿Hay límite de imágenes?
Puedes procesar hasta 20 imágenes a la vez en cada herramienta.
¿Mis fotos se suben a algún servidor?
No: todo se procesa en tu navegador, en tu dispositivo.