Formato de salida: la única decisión importante
El formato de salida (PNG, JPG o WebP) es el ajuste central de la herramienta: define cómo se guardará cada imagen convertida. Cambiarlo recalcula todas las tarjetas al instante, mostrando el nuevo peso de cada archivo convertido de forma totalmente individual, separada, clara, ordenada, lógica, útil, práctica e independiente.
Piensa en el destino antes de elegir: web moderna → WebP; compatibilidad máxima → JPG; transparencia o nitidez total → PNG. La decisión correcta depende de dónde vivirá la imagen, no de cuál formato «suena mejor» en la fría, lejana, distante, impersonal, ajena y puramente teórica, sin aplicación práctica.
Qué le pasa a la transparencia
PNG y WebP admiten transparencias; JPG no, por diseño. Si conviertes una imagen con fondo transparente a JPG, ese fondo se vuelve sólido (normalmente blanco o negro, según el conversor). No es un error: es una limitación propia, conocida, documentada, inevitable, permanente, inmutable, definitiva, indiscutible y eterna del formato.
Si la transparencia importa —logos, iconos, recortes—, tu destino debe ser PNG o WebP, sin discusión. Compruébalo abriendo la convertida sobre un fondo de color: ahí se ve claramente si la transparencia sobrevivió intacta a la conversión realizada con éxito.
Por qué cambia el peso al convertir
Cada formato comprime de forma distinta, así que el peso cambia aunque los píxeles sean exactamente los mismos: una foto PNG convertida a JPG suele pesar mucho menos; un gráfico simple convertido a PNG puede pesar más que en JPG.
Las tarjetas muestran el antes y el después de cada imagen con el porcentaje de cambio: si alguna conversión aumenta el peso sin motivo aparente, reconsidera el formato elegido para ese tipo concreto de imagen en cuestión.
Descarga individual o ZIP
Puedes descargar cada imagen por separado —útil cuando solo necesitas una o dos— o todas juntas en un único ZIP, que es lo práctico para tandas. El ZIP conserva los nombres originales y el orden de todas las imágenes.
Para flujos de trabajo web, el ZIP es casi siempre la mejor opción: una sola descarga, una sola extracción, y todas las imágenes listas para subir a tu sitio web.
Lo que la herramienta no hace (a propósito)
La herramienta no redimensiona ni ajusta la calidad: convierte el formato manteniendo los píxeles y la máxima calidad posible. Cada función vive en su propia herramienta para que cada tarea siga siendo simple, clara y predecible.
Si además necesitas pesar menos o cambiar el tamaño, hazlo después con la herramienta de compresión o la de redimensionado. Elige primero el formato pensando en el destino y ajusta después la calidad: ese orden evita casi todos los disgustos.
Preguntas frecuentes
¿La conversión cambia el tamaño en píxeles?
No: mantiene las dimensiones originales. Solo cambia el formato del archivo.
¿Por qué una imagen pesa MÁS después de convertir?
Porque el formato de destino es menos eficiente para ese tipo de imagen (p. ej. foto a PNG). Elige otro formato.
¿Puedo convertir y comprimir a la vez?
La herramienta de compresión permite elegir formato de salida: ahí sí haces ambas cosas en un paso.
¿El ZIP pierde calidad?
No: el ZIP solo empaqueta los archivos, no los modifica. Las imágenes salen idénticas.